domingo, 26 de febrero de 2012

Domingo, mi día emo por excelencia...

Empezar bien un día no es mirarte al espejo y preguntarte quien es esa desconocida que te mira. Esa desconocida que poco a poco se apodera de ti, esa desconocida que eres tú. 
No es empezar bien un día darte cuenta de que todo va mal. Que el alcohol no soluciona nada, que puedes olvidar un rato, pero un rato no es suficiente...y sabes que no puedes mantenerte todo el día borracha, porque no.
Y que puta mierda de día, en el que te das cuenta que luchas una batalla perdida contra tus sentimientos.
Que la luchas contra contigo misma, no llevan nunca a ningún lado. Que no eres capaz de mantener una promesa, de respetarte a ti misma. Que una cara bonita no es suficiente, que eres una cualquiera, una vendida y una idiota.
Estúpido día, en el que te das cuentas de que nada de lo haces te llena, que nada es suficiente. En el que descubres que la única solución es el tiempo, y te sientes impotente. Y deseas extender tu dolor al plano de lo físico verte sangrando, sufriendo.
Pero sobretodo maldito el día que pasa sin esa persona, porque sí, porque sabes que no la vas a encontrar en ninguna más. Y entonces te sientes idiota.

No hay comentarios:

Publicar un comentario